Nalbandian expulsado de la final de Queen’s por agredir a un juez de línea


David Nalbandian es un tenista que se calienta con demasiada facilidad. Vive los partidos con mucha intensidad y su mala cabeza a veces le juega una mala pasada. Lo vimos en el Open Australia de este año cuando se enfrentó a John Isner y ayer lo volvimos a ver durante la final de Queen’s.

A Andrew McDougall, uno de los jueces de línea del torneo, nunca le había pasado lo que le sucedió en el partido decisivo que disputaron el croata Marin Cilic y el propio Nalbandian.

El jugador argentino se enfadó mucho tras perder un punto del segundo set y reaccionó de la peor forma posible. Le dio una patada a un cartel de publicidad y de forma indirecta McDougall sufrió un corte en la espinilla. Es verdad que no fue a hacerle daño, pero no menos cierto es que en el tenis existen unos valores que se tienen que respetar siempre. No era un partido de fútbol ni nada por el estilo.

Nalbandian trató de disculparse rápidamente al darse cuenta de su error. Sin embargo, a la ATP no le tembló el pulso y se le descalificó de una final que iba ganando. Se llevó el primer set en el tie-break y en el segundo perdía por 4-3. Desperdició una oportunidad única de ganar el primer torneo de hierba del año, pues todos los cabezas de serie habían caído en las primeras fases y era el momento perfecto para los dos finalistas.


Como era de esperar, el cordobés ha pedido perdón por su absurdo comportamiento en uno de los torneos más históricos del circuito:

Lo siento. Siento haber hecho esto. A veces sentimos frustración en la pista y eso es difícil de controlar. Fue un error. Es muy duro este momento, acabar una final así. A veces sentimos mucha presión. Es un error y tengo que pagar por ello. Todos cometemos errores.

Tom Barnes, supervisor de la ATP, ha lamentado el comportamiento del jugador, aunque también ha reconocido que no será castigado por ello más allá del torneo. Perderá tanto el dinero como los puntos que acumuló por llegar a la final de Queen’s. Totalmente merecido, ¿no os parece?

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