El lado oscuro de los tenistas


Los tenistas también tienen su lado oscuro, sus vicios inconfesables. No importa que sean más o menos famosos, de prácticamente todos se puede contar alguna anécdota. Llevan una vida muy monótona viajando de país en país y tienen que entretenerse de la mejor forma posible para no aburrirse en la habitación de un hotel. Unos se divierten jugando a la consola, pero otros recurren al sexo, a las drogas y al juego (apuestas y poker principalmente).

Drogas

Este tema tan delicado ha salpicado a varios jugadores que han sido sancionados. Richard Gasquet, que dio positivo por cocaína en 2009, es el caso más sonado. Le siguen Jelena Dokic (relacionada con un traficante de efedrina), Mariano Puerta (suspendido durante 8 años por consumir Epinefrina) y Andre Agassi. El estadounidense reconoció en su libro autobiográfico que consumió droga sintética metanfetamina, más conocida como “cristal”. Además, manifestó que dio positivo en un control de dopaje que la ATP se encargó de ocultar para no destapar un escándalo que hubiera perjudicado mucho al mundo del tenis. Martina Hingis (cocaína) y Jennifer Capriati (marihuana y otras sustancias), ambas con carreras muy similares en lo que a precocidad se refiere, se estancaron por culpa de lo mismo.

Sexo

Son muchos los jugadores que viajan con sus respectivas novias por el circuito para llevar una vida sexual activa. Sin embargo, también los hay que recurren al circuito femenino de tenis para disfrutar en la cama. Es el caso de Radek Stepanek o Carlos Moyá. Este último compartió cama con la italiana Flavia Pennetta, quien no dudó en reconocer que lo habían hecho en los vestuarios de algunos torneos mientras se disputaban partidos.

Pero claro, también está el caso de los que recurren a profesionales para disfrutar en la cama. Ese es el caso del letón Ernests Gulbis, el argentino Juan Mónaco y el italiano Simone Bolelli. A todos ellos se les pilló en Estocolmo y la ATP trató de ocultarlo, entre otras cosas porque en Suecia la prostitución es ilegal.

Marat Safin es otro de los tenistas que se ha visto envuelto en escándalos de este tipo. De hecho, no era raro verle en la habitación de un hotel con más de una mujer. Una compatriota suya, Anna Kournikova, tampoco se quedaba corta cuando se dedicaba al tenis profesionalmente. En más de una ocasión fue pillada con Enrique Iglesias armando mucho escándalo en la habitación. Por lo visto no chillaba solo en las pistas…

Alcohol

Es sin duda alguna el vicio más común y aceptado por todos. Rafa Nadal, Feliciano López y Fernando Verdasco han sido pillados en más de una ocasión bebiendo en fiestas a destajo. La prensa rosa española ha intentado hacer daño pero no lo ha conseguido.

Juego

Las apuestas deportivas ha involucrado a varios jugadores del circuito. El caso más conocido es el de Nikolay Davydenko, que fue investigado por amañar un partido en el que se retiró presuntamente lesionado. Los italianos Potito Starace y Daniele Bracciali también fueron investigados, aunque apostaron cantidades tan pequeñas que no se les sancionó. La palma se la lleva el excéntrico Daniel Koellerer, suspendido de por vida por la Unidad Integral del Tenis por haber intentado el arreglo y la manipulación de partidos.

Si se habla de juego hay que hablar de poker. Dos leyendas como Boris Becker y Yevgeni Kafelnikov están intentando dedicarse a ello de forma profesional. El caso del ruso es tremendamente preocupante. Se arruinó y tuvo que volver a las pistas con casi 40 años para recuperarse económicamente. Ahora juega a tenis y es el número uno en su país.

Otros tenistas juegan a poker en algunos torneos, aunque lo hacen de forma contenida y para echar un cable a algún patrocinador. Es el caso de Rafa Nadal y Novak Djokovic en el Casino de Montecarlo en 2008. Lo podéis comprobar vosotros mismos en el siguiente vídeo.

Curiosidades, Tenistas,
>

También te puede interesar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *