Kyrgios: el último rebelde sin causa del tenis

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En los últimos meses no solo se habla de Rafa Nadal, Roger Federer y Novak Djokovic, que siguen siendo los grandes dominadores del tenis mundial pese a sobrepasar la frontera de la treintena. Se está hablando demasiado de un jugador que está haciendo todo lo posible por ser el gran protagonista de las portadas de diarios deportivos: Nick Kyrgios.

El australiano reniega de todo y monta espectáculos cada vez que salta a la pista. Por eso no deja indiferente a nadie, y por eso cada vez tiene menos amigos dentro del circuito ATP.

Reconoce ser poco profesional

El de Canberra, que solo tiene 24 años y un enorme talento que le permitiría ganar algún que otro Grand Slam (hasta Nadal lo ha dicho públicamente), no es de esos tenistas que se cuidan para llegar a lo más alto. Ha llegado muy arriba, pero no estará nunca entre los tres mejores del mundo porque no se cuida.

Kyrgios, toda una caja de sorpresas para las casas de apuestas deportivas, ha reconocido que no entrena como un profesional. Se ejercita un día sí y un día no, cuando en realidad debería ser su día a día como en cualquier otro trabajo. De ahí que físicamente no se le vea tan bien como a otros jugadores.

Irrespetuoso con Nadal, Djokovic y compañía

Se ha cebado con todos sus compañeros de profesión, siendo Nadal y Djokovic los que más duro han recibido. Del manacorí ha dicho que solo se dedica a pasar bolas por encima de la red, mientras que al serbio le ha atacado desde un punto de vista personal, diciendo que necesita ser querido. Además, otro español como Fernando Verdasco tampoco a escapado de sus comentarios. Del madrileño ha dicho que es el más arrogante, añadiendo que «se cree Dios y tiene un revés muy normalito«.

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De momento la ATP no ha hecho nada para sancionarle. Sus shows son conocidos en todo el mundo y no ha habido un castigo ejemplar. ¿Debería haberlo? No son pocos los que creen que hay que actuar para que no se vuelvan a repetir escenas como las vividas en Roma, donde destrozó una silla.

«The Bad Boy»

Aunque en Australia le llaman «The Gun» por la potencia de su servicio, en el resto del mundo prefieren llamarle «The Bad Boy» por su actitud. Lo que está claro es que todavía tiene cuerda para rato y viviremos nuevos episodios en los que faltará el respeto a otros tenistas de élite. Eso sí, dudo que su carrera deportiva se alargue más allá de los 30. Si con 24 años no tiene ganas de entrenar, ¿qué le apetecerá dentro de cinco años?

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