España pierde la final de la Copa Davis en Praga


España no pudo ganar la Copa Davis una vez más. La República Checa fue ligeramente superior y se llevó el título ante su público. Praga fue testigo del altísimo nivel de juego de David Ferrer, pero eso no fue suficiente para frenar a un equipo que lo forman solo dos hombres: Radek Stepanek y Tomas Berdych.

El resultado global fue de 3-2. Todo se decidió en la última jornada, en el último partido. Nicolás Almagro tenía en sus manos la oportunidad de convertirse en héroe nacional, pero la dejó escapar y le dio la gloria a un Stepanek que no pudo contener la emoción.

Ferrer estuvo a la altura

Almagro ya empezó perdiendo su primer partido ante Berdych, algo que era de prever. Por suerte Ferrer había ganado el primer partido de la eliminatoria derrotando sin dificultad a Stepanek. El partido de dobles no se decantó a nuestro favor, pese a que la pareja formada por Marcel Granollers y Marc López venía de ganar la Copa Masters. Ganaron el primer ser y luego se vinieron abajo para ceder en cuatro mangas.

El domingo empezó cuesta arriba y con la sensación de que Berdych podía liquidar la final ganando a Ferrer. Pero el de Jávea no se arrugó y puso el broche de oro a una temporada que no olvidará nunca. Vapuleó al número uno checo en tres sets y se fue a duchar con la tranquilidad de haber hecho sus deberes.

Almagro y su poca fuerza mental

Toda la presión era para Almagro, un hombre que no ha ganado demasiados torneos a lo largo de su carrera deportiva y que prefiere jugar en tierra batida, como casi todos los españoles. Pese a ello, se podía confiar en su servicio y en su revés endiablado, pero ni el uno ni el otro hicieron acto de presencia cuando más necesarios eran.

Stepanek impuso su ley, jugando desde el fondo de la pista sin cometer errores y subiendo a la red cada vez que lo veía claro (casi siempre). Cualquier aproximación suya solía acabar en punto para la República Checa, así que no se lo pensó mucho. Subió con valentía y acertó. A Almagro le volvió a fallar la cabeza, esa que no le permitirá ser nunca un jugador legendario. Perdió por 6-4, 7-6, 3-6 y 6-3 y la ansiada Ensaladera cayó del lado local. Otro año será.

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