
El pasado 3 de mayo falleció Brad Drewett, quien desde el 1 de enero de 2012 era el presidente de la ATP. Una esclerosis lateral amiotrófica ha acabado con su vida a los 54 años, cuando todavía le quedaba mucho por vivir.
El dirigente australiano, que también fue jugador profesional entre 1977 y 1990 (llegó a ser número 34 del mundo), se marcha dejando huella en el circuito, ya que ha logrado incrementar los beneficios que reparten los cuatro Grand Slam. De hecho, hace poco se anunció el mayor premio de la historia del tenis para el próximo Wimbledon.













