
Se acabó lo que se daba en Montecarlo. El primer Masters 1000 sobre tierra batida ha terminado con el número uno del mundo como campeón. Novak Djokovic ha logrado frenar la racha de 8 victorias consecutivas de Rafa Nadal en el Principado. Lo ha hecho tirando de buen tenis y demostrando que su tobillo no estaba tan mal como parecía.
El resultado no ha sido tan malo para Nadal pese a que la prensa y los aficionados siempre esperamos que gane. Como él mismo dijo recientemente, a veces tiene la sensación de que ganando empata. Y tiene toda la razón del mundo porque nos tiene muy mal acostumbrados.















